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Creado en Miércoles, 18 Enero 2012 18:58
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Presumiblemente por la sequía reinante y en búsqueda de agua esta variedad de abejas conocidas como carnívoras o “chaquetas amarillas” apareció en un sector del barrio Itatí, atacando a unos vecinos y sus mascotas. La incomoda presencia de estos insectos tuvo lugar el pasado jueves por la tarde, entre las 18 y las 20 hs. en una manzana del barrio Itatí, precisamente en los patios de las familias Saccani, Páez y Gómez, dónde el enjambre atacó a un joven que se encontraba realizando tareas de jardinería, a una vecina y sus dos perros; como resultado de las picaduras el joven jardinero debió recibir atención de emergencia en el nosocomio local, la Sra. Cabrera de Gómez también sufrió picaduras y sus perros (uno raza doverman y otro raza galgo) que se encontraban atados fueron los más afectados ya que cada uno presentó entre 30 y 50 picaduras que tras unas horas de agonía le produjeron la muerte.
La Sra. Cabrera relató que al percatarse de la presencia de las abejas temió por su hijo, y valientemente, envuelta en unas ropas y valiéndose de una manguera intentó ahuyentarlas a fuerza de riego e insecticidas, tratando a la vez de socorrer a sus canes que por estar atados no pudieron escapar de las picaduras. Esta vecina agregó que al notar el sufrimiento de sus mascotas acudió a la asistencia profesional del médico veterinario Gustavo Gromborg quien hizo lo posible por salvarles la vida a los infortunados animales.
Fue este profesional quien determinó que los insectos en cuestión son abejas carnívoras o “chaquetas amarillas”.
La chaqueta amarilla es un pequeño insecto negro, con una serie de bandas amarillas, muy parecido a la avispa. Su notable particularidad es su alimentación: es carnívora. Un enjambre de estas "avispas" es capaz de devorar en muy poco tiempo un gran trozo de carne. Pero su costado más destacable es su agresividad y el agudo dolor que causa su picadura. En algunos casos, como ocurre también con las abejas, el peligro puede ser mortal si la persona afectada sufre una reacción alérgica al veneno. La mayor actividad de estos insectos se registra en el verano, el comportamiento de estos insectos varía según el clima y las condiciones de estos últimos días hacen presumir que por la falta de agua en su hábitat han viajado hasta la ciudad en búsqueda de algún reservorio del líquido vital.